La corporación, actualmente inmersa en un proceso de reorganización, celebró en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús uno de sus primeros actos públicos, reuniendo a hermanos, fieles y representantes de la vida parroquial y social del barrio.

La Hermandad de Nuestra Señora de Valme de Bellavista continúa avanzando en su proceso de reorganización con la celebración, el pasado domingo, de los cultos del Corpus Christi en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.


La corporación, que actualmente trabaja en su recuperación a través de una comisión formada por cinco miembros, protagonizó una jornada que supone uno de los primeros pasos visibles de esta nueva etapa, marcada por la voluntad de recuperar la actividad de una de las hermandades históricas del barrio.


Tras la celebración de la Santa Misa, tuvo lugar una procesión claustral por el interior del templo. El cortejo litúrgico estuvo compuesto por hermanos portando ciriales e incienso, acompañando al Santísimo Sacramento durante su recorrido por la parroquia. Asimismo, formó parte del cortejo un pequeño palio integrado por seis barales, tras el que se situaron miembros de la Hermandad de Nuestra Señora de Valme, miembros de la Hermandad del Dulce Nombre, miembros de caritas y otros miembros de la comunidad parroquial.


Durante la procesión se realizaron distintas estaciones ante los titulares de las hermandades con sede en el templo. En primer lugar, el párroco llega a los altares de los titulares de la Hermandad  del Dulce Nombre con la aceptación y el Santísimo, posteriormente hace lo mismo con los titulares de la Hermandad  de Valme de Bellavista y finalizó con una bendición final.


La celebración contó con la participación de miembros de ambas hermandades, representantes de Cáritas Parroquial, numerosos feligreses y vecinos del barrio. Entre los asistentes también se encontraba José Guzmán, en representación del Distrito Bellavista-La Palmera.


La jornada concluyó con un almuerzo de convivencia en las dependencias anexas a la parroquia, compartido por miembros de las dos hermandades, el párroco y vecinos que quisieron sumarse a este encuentro fraterno.


Con este acto, la Hermandad de Nuestra Señora de Valme continúa dando pasos en el camino hacia su reorganización, un proceso que busca recuperar la actividad de una corporación con una importante vinculación histórica y devocional con Bellavista y con la propia vida parroquial del barrio.

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