La asociación Espacio Verde Cortijo del Cuarto ha culminado esta semana un proceso de participación vecinal en Bellavista con una manifestación que recorrió el barrio hasta el IES Bellavista, tras varios días de votación ciudadana sobre el futuro de este enclave natural del sur de Sevilla.
El barrio de Bellavista ha vivido en los últimos días una intensa actividad social en torno al futuro del Cortijo del Cuarto, uno de los espacios naturales más significativos del entorno. La iniciativa, impulsada por la asociación Espacio Verde Cortijo del Cuarto, ha consistido en un referéndum vecinal que ha permitido a los residentes expresar su postura sobre el modelo de desarrollo de este enclave.
Durante toda la semana, se habilitaron distintos puntos de votación repartidos por el barrio para facilitar la participación ciudadana. Entre ellos, uno de los puntos más visibles fue el Bar Casildo, establecimiento local donde se instaló una de las urnas, favoreciendo así la implicación directa de vecinos y vecinas en el proceso.
La semana de votaciones concluyó con una manifestación vecinal que partió desde la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y Dulce Nombre de María, recorriendo diversas calles de Bellavista en un ambiente tranquilo y reivindicativo. La marcha finalizó en el CEIP José Sebastián y Bandaran, donde se concentró el acto final.
A lo largo del recorrido se desarrolló una performance simbólica, protagonizada por la Agrupación Autoestima Flamenca (Autoestim), en la que los participantes representaron árboles que, progresivamente, dejaban de fluir hasta ser “talados”. Esta acción, ya presentada días antes en el Centro Cívico de Bellavista, buscaba trasladar al público una reflexión visual sobre el impacto medioambiental y la necesidad de preservar los espacios verdes.
La convocatoria logró reunir a un número significativo de participantes, a pesar de la amenaza de lluvia durante la jornada, lo que no impidió que vecinos de diferentes edades se sumaran al recorrido.
El acto concluyó con la lectura de poesías, manifiestos y aportaciones abiertas, en un formato participativo donde cualquier asistente pudo intervenir libremente. Este cierre reforzó el carácter colectivo de la iniciativa, centrada no solo en la reivindicación, sino también en la construcción de un espacio de diálogo ciudadano.
Desde la organización se ha destacado la implicación del barrio y el valor de este tipo de procesos participativos para abordar cuestiones que afectan directamente al entorno, como es el caso del futuro del Cortijo del Cuarto, en un contexto marcado por el debate entre desarrollo urbano y conservación medioambiental.