El Instituto Geográfico Nacional detectó un aumento de la actividad sísmica durante los momentos más emocionantes de la final entre España y Argentina. El gol de Ferran Torres, el pitido final y la entrega del trofeo quedaron reflejados en los registros del Real Observatorio de Madrid.
La conquista del Mundial 2026 por parte de la selección española no solo quedó grabada en la memoria de millones de aficionados. También dejó huella en los equipos científicos encargados de medir la actividad sísmica.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha compartido los registros obtenidos por el sismómetro del Real Observatorio de Madrid, donde se aprecia un incremento de las vibraciones coincidiendo con algunos de los momentos más importantes de la final disputada entre España y Argentina.
El gol de Ferran Torres hizo vibrar Madrid
Uno de los picos más destacados del acelerograma corresponde al gol de Ferran Torres, que dio la victoria a España en la prórroga y permitió conquistar el segundo Mundial de su historia.
Según los registros del IGN, la celebración simultánea de miles de personas provocó vibraciones detectables por el instrumental científico instalado en la capital española.
En el gráfico también aparecen otros momentos destacados del encuentro, como un gol anulado, el pitido final que confirmó el título mundial y la posterior entrega de la Copa del Mundo.
No fue un terremoto, sino una vibración provocada por la afición
Aunque en redes sociales muchos usuarios han hablado de un «terremoto», en realidad se trata de un fenómeno conocido como ruido sísmico antropogénico.
Este tipo de vibraciones son generadas por la actividad humana: grandes concentraciones de personas, conciertos, celebraciones deportivas o incluso el tráfico intenso pueden ser detectados por sismómetros de alta sensibilidad.
En este caso, la explosión de alegría vivida tras el gol de Ferran Torres y el pitido final quedó reflejada en los equipos del Real Observatorio de Madrid.
Un fenómeno que ya ha ocurrido en otros grandes eventos
No es la primera vez que sucede algo parecido. En distintas partes del mundo, los sismómetros han registrado vibraciones durante finales deportivas, conciertos multitudinarios o celebraciones populares.
El Mundial conquistado por España en 2026 vuelve a demostrar cómo un acontecimiento capaz de reunir a millones de personas puede dejar incluso una huella medible desde el punto de vista científico.
Con este nuevo título, la selección española suma su segundo Campeonato del Mundo, 16 años después del conseguido en Sudáfrica 2010, en una final que ya forma parte de la historia del fútbol español.